Es una especie de
formación rocosa, un golem. El golem coge lo que encuentra, lo
extrae, lo mueve; no, lo liba como puede. Luego se adormece bajo la
montaña, donde sábanas de mármol lo cubren; se duerme justo cuando
el relente matutino aún no invade el suelo que le mece en esos
marmóreos sueños.
