Quien iba a decirme que en un anuncio iba a serme tan revelador.
Primero he encontrado una palabra excelente para el exceso de información que nos bombardea constantemente. Infoxicación.
Un anuncio me ha aportado algo verdaderamente válido, y esto me asusta.
En segundo lugar rebotó en mi testa la idea de la mierda de publicidad que nos hacen tragar. Algo que con un poco de coherencia se hace irrefutable.
Hace poco tuve una conferencia donde se nos presentó el tema de la publicidad y la mitología, algo que para todos no nos pareció sorprendente o llamativo, y he ahí mi sorpresa.
A nadie le llegó a fascinar que las marcas publicitarias se basasen en mitología, como por ejemplo anuncios de coches que simulan la Iliada, o nombres de marcas y logotipos como por ejemplo MASERATI, o AGIP entre muchos, que roban elementos mitológicos con el fin de crear de la marca una deidad o un elemento sobre-humano, alejándose así del convencional y agrio fin publicitario de vender el producto.
Entonces ¿esto ya no nos sorprende? Que pasemos por alto tanta dominación publicitaria me parece síntoma de que somos tan conscientes de este tema que se nos hace simplemente aburrido. Por lo tanto los publicitaritas no se quedan atrás y van un paso por delante de la comprensión ciudadana de la publicidad.
Es por ello por lo que este anuncio de Mercedes ha conmovido mi espíritu crítico, abre para mí nuevas fronteras. Este anuncio podría decirse que llega a utilizar una autocrítica informativa que ningunea la típica publicidad de venta del producto y el exceso de información que presenta.
Este tipo de anuncios parece llegar con un humilde mensaje humano de denuncia a los males (como es este exceso de información) que nos mantienen entre la confusión y tinieblas hostigadoras de los hombres. Y es que es evidente, no puedo dejar de pensar que esto es el fruto de un pacto, las grandes marcas han pactado con Dios para forzar la Parusía.
¿Veremos al arcángel Gabriel en forma de spot?
Parece que se han dado cuenta y pretenden rizar más el rizo, ahora este tipo de publicidad se opondrá a la publicidad convencional de vender el producto para causar mayor empatía al público anti-publicidad. La cuestión es intentar penetrarnos por donde puedan. Es perverso, y no tienen límites.
Siempre han habido cosas en el mundo, facultades del hombre incluso, que no tienen límites. Se ha hablado del arte, del conocimiento humano, de la estupidez, del perdón o del odio. Añádase ahora la terrible publicidad, que no se sabe hasta dónde llegará.
Y como "moraleja":
A la antigua retórica le ha sucedido la moderna publicidad. Ya se denunció la mala retórica, ahora se debe denunciar la mala publicidad.
Primero he encontrado una palabra excelente para el exceso de información que nos bombardea constantemente. Infoxicación.
Un anuncio me ha aportado algo verdaderamente válido, y esto me asusta.
En segundo lugar rebotó en mi testa la idea de la mierda de publicidad que nos hacen tragar. Algo que con un poco de coherencia se hace irrefutable.
Hace poco tuve una conferencia donde se nos presentó el tema de la publicidad y la mitología, algo que para todos no nos pareció sorprendente o llamativo, y he ahí mi sorpresa.
A nadie le llegó a fascinar que las marcas publicitarias se basasen en mitología, como por ejemplo anuncios de coches que simulan la Iliada, o nombres de marcas y logotipos como por ejemplo MASERATI, o AGIP entre muchos, que roban elementos mitológicos con el fin de crear de la marca una deidad o un elemento sobre-humano, alejándose así del convencional y agrio fin publicitario de vender el producto.
Entonces ¿esto ya no nos sorprende? Que pasemos por alto tanta dominación publicitaria me parece síntoma de que somos tan conscientes de este tema que se nos hace simplemente aburrido. Por lo tanto los publicitaritas no se quedan atrás y van un paso por delante de la comprensión ciudadana de la publicidad.
Es por ello por lo que este anuncio de Mercedes ha conmovido mi espíritu crítico, abre para mí nuevas fronteras. Este anuncio podría decirse que llega a utilizar una autocrítica informativa que ningunea la típica publicidad de venta del producto y el exceso de información que presenta.
Este tipo de anuncios parece llegar con un humilde mensaje humano de denuncia a los males (como es este exceso de información) que nos mantienen entre la confusión y tinieblas hostigadoras de los hombres. Y es que es evidente, no puedo dejar de pensar que esto es el fruto de un pacto, las grandes marcas han pactado con Dios para forzar la Parusía.
¿Veremos al arcángel Gabriel en forma de spot?
Parece que se han dado cuenta y pretenden rizar más el rizo, ahora este tipo de publicidad se opondrá a la publicidad convencional de vender el producto para causar mayor empatía al público anti-publicidad. La cuestión es intentar penetrarnos por donde puedan. Es perverso, y no tienen límites.
Siempre han habido cosas en el mundo, facultades del hombre incluso, que no tienen límites. Se ha hablado del arte, del conocimiento humano, de la estupidez, del perdón o del odio. Añádase ahora la terrible publicidad, que no se sabe hasta dónde llegará.
Y como "moraleja":
A la antigua retórica le ha sucedido la moderna publicidad. Ya se denunció la mala retórica, ahora se debe denunciar la mala publicidad.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarSí, ese anuncio también me llamó mucho la atención, pero tiene un fallo: sobra el coche XD No, ahora en serio. La carga crítica que tiene es magnífica, aunque hay un punto que no has comentado que me resulta algo desconcertante y, a mi pensar, donde el anuncio flojea: el de las tonalidades de azul; el ejemplo para expresar el cambio de nuestras percepciones y de la diversidad de opinión es bueno hasta cierto punto, pero en realidad, esas tonalidades de azul han estado prácticamente siempre. Y quien diga lo contrario que recurra a un manual de historia del arte.
ResponderEliminarSi, hay muchos puntos más "tocables", pero si ya me parece excesivo extenderme con tanta verborrea no quería profundizar más aún.
ResponderEliminarDe todos modos es cierto que las distinciones de azul siempe están, alguien entendido en colores como puede ser tu caso lo ve como efectivamente indicas: desconcertante.
Los anuncios siempre hacen sentirse "arrididas" a las peronas que verdaderamente los entienden.